martes, 5 de julio de 2022

NO TODO ES ORO LO QUE RELUCE

 "No todo es oro lo que reluce..." Poner el foco en lo que no ha funcionado también nos permite mejorar.



miércoles, 27 de abril de 2022

¿Zugzwang o jaque mate?


 

Zugzwang es una palabra alemana que significa “obligación de moverse”. 

En el juego del ajedrez el zugzwang es una posición en la que el jugador está obligado a jugar, pero cualquier movimiento que haga empeora su situación. Lo más efectivo sería quedarse quieto o pasar, pero las reglas del juego lo obligan a ser el protagonista y asumir su propia adversidad.

El concepto de zugzwang también se puede aplicar a la sanidad, ya que en la situación pre y post covid19 se ve obligada a moverse para no caer en “JAQUE MATE”.


El tablero sanitario demuestra una típica posición de Zugzwang:

Aumento de costos

Debilitamiento Atención primaria

Listas de espera

Ratios de personal

Reposición de plantillas profesionales

Agresiones

Cansancio, stress, desmotivación etc.

Inequidad

Poca eficiencia en los modelos de atención sanitaria

Incumplimiento de horarios

Desconexión red socio/sanitaria

Falta de continuidad de cuidados

Deuda versus financiación

Ausencia de verdadera autonomía de gestión

Coexistencia sector público-sector privado

A diferencia del ajedrez, no hay obligación de moverse. Pero llevamos muchos, muchos años sin aprovechar la oportunidad de mejorar nuestra posición.

Ya sabemos que el sector salud es un sector imperfecto y por lo tanto presenta fallos cuyas correcciones derivan en situaciones que imposibilitan su eficiencia económica o asignativa por lo que necesitamos planes precisos y detallados y una serie de movimientos bien calculados que minimicen los daños, adaptados para cada región, organización de acuerdo con su contexto y recursos. 

Sería maravilloso que todas las cosas permanecieran inmóviles, pero los líderes deben liderar, hay que mover las piezas y tomar decisiones, aunque tengamos que sacrificar algo o mucho de nuestra “posición” actual.

martes, 12 de abril de 2022

LAS LECCIONES DE LA SANDÍA CUADRADA


¿Cuántos habéis leído la historia de LAS LECCIONES DE LA SANDÍA CUADRADA?

La historia es la siguiente:

Las tiendas de comestibles japonesas tenían un problema, eran pequeñas, y las sandías ocupaban mucho espacio.

Ante este problema la mayoría de las personas dirían  que las sandías son redondas y que no se puede hacer nada al respecto. Pero algunos agricultores japoneses se hicieron la pregunta, si las tiendas quieren una sandía cuadrada, ¿Cómo podemos proporcionar una?

Resultó que la solución era simple, cultivar la sandía dentro de una caja cuadrada. Cuando la sandía aún era pequeña se colocaba dentro de una caja y a medida que crecía tomaba la forma de la caja cuadrada. “Esto hizo felices a las tiendas de comestibles y tuvo el beneficio adicional de que era mucho más fácil y rentable enviar las sandías. Los consumidores también los adoraban porque ocupaban menos espacio en sus diminutos refrigeradores. "

¿Qué  podemos aprender de esta historia aparte de que existen sandías cuadradas?

Hay cinco lecciones que podemos aprender de esta historia.

Son estas:

 No dar nada por sentado...:

El principal problema era que la mayoría de las personas han visto siempre sandías redondas y automáticamente asumían que las sandías cuadradas eran imposibles de obtener. Las cosas que has estado haciendo toda la vida de una determinada forma, tienen el aura de una sandía redonda y es probable que ni siquiera hayas considerado que existe otra forma de hacerlas. Dejar de dar cosas por sentado podrá ayudarte a mejorar en la vida ya que estarás constante mente buscando formas nuevas y más efectivas de hacer las cosas.

¿Cuántas cosas hacemos en nuestra vida personal y profesional porque asumimos que no hay otra forma de hacerlo o que es imposible hacerlo de otra manera? ¿Cuántas cosas se podrían lograr en su negocio si no asumiera que son imposibles?

Cuestionar tus hábitos...:

La mejor manera de combatir las suposiciones es cuestionar tus hábitos. ¿Por qué lo hacemos de esta manera? ¿Y si….?, ¿Cómo podemos….?  Si haces el esfuerzo de cuestionarte siempre la forma en que haces las cosas, descubrirás que puedes mejorar continuamente.

 Ser creativo...:

Cuando te enfrentes a un problema intenta ser creativo en la búsqueda de una solución. Esto requiere casi siempre pensar fuera de lo establecido. La mayoría de las personas a las que se les planteaba la cuestión de las sandías, pensaban en solucionarlo mediante la modificación genética, algo mucho más complicado de conseguir. Mirando el problema desde una perspectiva alternativa, la solución resultó ser muy sencilla. Ser creativo y mirar las cosas de una forma diferente, en cualquier ámbito de nuestra vida, nos ayudará a encontrar soluciones que otros no ven a muchos problemas.

 Buscar una forma mejor...:

Pregúntate siempre si hay una forma mejor de hacer las cosas que estás haciendo y escribe las cosas que te gustaría hacer (y actualmente no puedes hacer) porque eso te dará una idea de los pasos que debes tomar. Créate el hábito de preguntarte ¿Hay una forma mejor de hacer esto? y verás como a menudo la hay.

Considerar cosas imposibles, que muchas veces no lo son...:

Si vamos con la idea de que algo es imposible, así será; si por el contrario decidimos que algo se puede realizar, también así será.

El problema de las sandías simplemente era una cuestión de buscar una forma mejor y más conveniente de hacer las cosas. Los responsables de las tiendas abanderaron el problema preguntando si alguien podría ofrecerles una solución. Es imposible encontrar una forma mejor de hacer las cosas si nadie se lo plantea.

En conclusión:

No asumas que algo es imposible solo porque nunca se ha hecho. Como el caso de la sandía japonesa, el hecho de que siempre haya sido redonda no significa que siempre deba serlo.

Si queremos que el proceso de adaptación al cambio sea más efectivo, otra clave está en la manera en que lo comuniquemos a las distintas actores ya sea en nuestro área  de trabajo, área de influencia, y como no a la sociedad en general. Cuanto más eficaces sean nuestros mensajes, más compromiso crearemos ante el reto que supone adaptarse a un nuevo escenario. 

¿HACIA DÓNDE VAMOS...?



Hoy transcribo literalmente una situación que se produjo en el año 2010.

“Paciente sin patologías previas que necesita acudir a su médico de cabecera ya que está muy resfriada…,

 Llega a su Centro de Atención Primaria en horario de visita médica y pide si es posible que le atienda su médico de cabecera cuando éste acabe todas las visitas que tiene planificadas ese día. Le contesta la señorita del mostrador que su médico de cabecera no está y que no tiene por el momento disponible ningún otro médico que lo sustituya, carece también de médico de urgencias en el CAP, cuando la paciente le dice qué opciones tiene (si hay posibilidad de que otro médico la visite por la mañana), la señorita le contesta que no, que le puede dar cita para dentro de ocho días, frente a la insistencia de la paciente la persona que le atiende de forma brusca y poco educada le comenta si está como para una urgencia vital que vaya a un hospital. Tras una breve discusión la administrativa accede a darle hora a las 20:30 de la tarde con un médico del centro (todo esto ha pasado alrededor de las 9 de la mañana). Pero la historia no acaba aquí, es un suma y sigue, tras la visita con el médico la paciente no tiene una clara mejoría y vuelve a solicitar por cita previa hora con su médico, la conversación sigue de la siguiente manera, el Doctor XXX tiene la agenda cerrada hasta el día 31 de julio le pongo con su CAP a ver que le comentan. En contacto con el CAP, no me pueden dar cita con el médico porque tiene la agenda cerrada (no se sabe si está de baja, prejubilado, o harto de todo y ha huido a una isla desierta.... no tienen ni idea) y no saben que hacer conmigo, me dice que llame sobre el jueves y quizás me asignarán otro médico, si es una urgencia que me persone en el CAP y ya verán que médico me atiende, pero no saben muy bien cual, ni a qué hora será ya que todo dependerá de la cantidad de pacientes que tengan los médicos que están visitando, no obstante, esta señorita sí me confirma que quizás puedan atenderme en el horario que me corresponde (de mañana pero siempre como una urgencia ya que carecen de otro facultativo que pueda sustituir al desparecido en combate), pocas explicaciones, no están autorizados a rebelar nada ya que como me han confirmado ella sólo atiende al público y no tiene por qué dar explicaciones. Pienso que el CAP si tiene que dar explicaciones de por qué no tienen un médico sustituto y han dejado a todos los pacientes al libre albedrio”.


 La lectura me hace reflexionar varias cosas unas obvias y otras personales:

  1. ¿Han pasado 11 años?
  2. En aquellos tiempos no estábamos pasando una pandemia.
  3. La carga de trabajo excesiva  y la ratio de personal no dimensionada, es un hecho que al parecer se ha cronificado y empeorado.
  4. La desinformación y atención tampoco han mejorado.
  5. Agendas colapsadas
  6. ETC. ETC.
Personalmente 
  • Creo que se han dejado pasar 11 años sin planes de acción,
  • Creo que estamos instalados en la queja y en hacer responsables a otros de lo mal que está nuestra sanidad.
  • Creo que hay una falta de liderazgo profesional, sindical y político responsable de la sanidad.
  • Creo que tendríamos que fijarnos en los centros que funcionan bien y aplicar en la medida que se pueda sus "recetas".
  • Creo que se ha hecho poca pedagogía entre el derecho a una asistencia sanitaria universal y el deber de utilizarla de forma racional y coherente.
  • Se han tomado decisiones rápidas ante el COVID, pero ¿están respondiendo las organizaciones con visión de futuro?, si la respuesta es no volveremos al punto de partida y fracasaremos.  
  • ETC. ETC.

Por ultimo creo que nos hemos de dejar de influencers, vendedores de humo etc.  y encontrar lideres competentes capaces de anticipar y dirigir el cambio.

lunes, 19 de julio de 2021

¿UTILIZAS EL PODER CON EFICACIA?


El poder no tiene por qué ser algo malo. El problema es qué tipo de poder tiene una persona y cómo lo usa

En las organizaciones todos tienen poder.  El poder es la posesión de autoridad, control o influencia por la cual una persona influye en las acciones de otros, ya sea por autoridad directa o por delegación de la propiedad.

Ser un líder eficaz es entender cómo manejar el poder y qué significa cuando lo haces. 
Ser un líder es más que mandar empleados y tareas, es mucho más que la simple confianza.

Estaremos de acuerdo en que el liderazgo es una habilidad,  habilidad que implica tanto conocimiento como  práctica para hacerla efectiva. 
El  poder, usado eficazmente, es una herramienta que pueden usar los líderes y que sirve para: reforzar la autoridad,  realizar cambios,  lograr resultados y ganarse un respeto, y por supuesto fortalecer su autoridad dentro de la organización. Pero hay que tener en cuenta que si se usa de  forma ineficaz es capaz  también de paralizar la organización.

John French y Bertram Raven  1950, publicaron "Las bases del poder social", que incluían cinco tipos distintos de poder. Más tarde  añadieron un sexto.



Estos seis tipos de poder son parte del conocimiento fundamental que todos los líderes deben poseer para ser efectivos. Como decía al principio, no solo los líderes poseen el poder, cada uno de nosotros tiene poder y cada uno de nosotros tiene el poder de elegir cómo se usa nuestro poder. Saber cuáles son los tipos de poder y cómo se pueden usar (o abusar) es importante para nuestra capacidad de tomar decisiones que afecten tanto a nuestra área de influencia como a nuestros valores centrales personales.

La falta de poder puede ser el resultado de las propias cualidades personales del líder, o a las restricciones poco realistas impuestas por el liderazgo superior.

El líder más efectivo usa el poder de manera justa y con un "toque suave".
Pero los líderes efectivos también son decisivos; como resultado, el número de ocasiones que requieren el uso del poder es mínimo. 
Los líderes efectivos poseen un profundo poder, pero lo usan con moderación.